Redescubriendo tu placer: la base de la sexualidad consciente
Introducción:
La sexualidad consciente no es solo un acto físico; es un camino de autoconocimiento, presencia y expansión. Implica aprender a escuchar tu cuerpo, tus emociones y tu energía para experimentar el placer de manera plena y saludable. Más allá del orgasmo, la sexualidad consciente nos invita a sentirnos vivos, presentes y conectados con nosotros mismos y, si hay pareja, con el otro.
1. Escucha tu cuerpo
Nuestro cuerpo siempre nos habla; el primer paso es aprender a escucharlo.
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Ejercicio de autoexploración: Dedica 10-15 minutos a tocar suavemente diferentes partes de tu cuerpo (manos, brazos, cuello, pecho, piernas). Nota las sensaciones: ¿qué es agradable? ¿qué despierta tu curiosidad o placer?
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Observación sin juicio: Evita etiquetar lo que sientes como “bueno” o “malo”. Cada sensación es información valiosa sobre tu cuerpo y tus deseos.
2. Presencia en el momento
La mente suele distraerse con tareas, preocupaciones o pensamientos externos. La sexualidad consciente invita a traer la atención al aquí y ahora.
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Ejercicio de respiración consciente: Inhala profundamente contando hasta 4, retén 2 segundos, exhala contando hasta 6. Haz 5 respiraciones conscientes, enfocándote en cómo se mueve tu abdomen y pecho.
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Exploración sensorial: Cierra los ojos y siente tu piel, temperatura, textura de la ropa, el sonido del ambiente. Notar estos detalles intensifica el placer y la conexión con tu cuerpo.
3. Conexión con la energía sexual
La energía sexual no se limita al acto físico; es una fuerza vital que puede expandirse por todo el cuerpo.
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Ejercicio de energía: Coloca tus manos sobre tu abdomen y pelvis. Inhala visualizando energía que sube desde tus piernas hasta el pecho, y exhala sintiendo cómo esa energía circula por todo tu cuerpo.
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Si estás en pareja, pueden practicar esta energía juntos: sentados frente a frente, manos sobre manos, respirando al mismo ritmo y sintiendo la energía fluir entre ambos.
4. Mini ritual de sexualidad consciente
Este ritual se puede hacer sola o con pareja. Toma 15-20 minutos y busca un espacio cómodo y sin interrupciones.
Preparación:
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Enciende una vela o incienso, elige música suave que te relaje.
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Si estás con pareja, siéntense frente a frente y mírense a los ojos por unos instantes.
Ritual:
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Respiración y conexión: Respira profundamente, sintiendo tu cuerpo y tus emociones.
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Recorrido corporal consciente: Toca tu cuerpo suavemente, siguiendo tus sensaciones, sin intención de llegar a un orgasmo. Explora lo que te despierta placer.
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Manifestación de intención: Mentalmente, o en voz baja, repite: “Hoy elijo sentirme plenamente, explorar mi placer y honrar mi cuerpo”.
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Energía compartida (opcional con pareja): Coloca tus manos sobre las de tu pareja y siente la energía fluir entre ambos, respirando juntos y explorando la conexión más allá del contacto físico.
Cierre:
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Acaba el ritual agradeciendo a tu cuerpo y a tu energía por permitirte sentir y explorar.
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Si quieres, anota en tu diario lo que sentiste, lo que descubriste y cualquier emoción que haya surgido.
Conclusión:
La sexualidad consciente transforma la manera en que nos relacionamos con nuestro placer y nuestro cuerpo. Al escuchar, sentir y explorar sin juicio, descubrimos un camino hacia la autocompasión, la presencia y la conexión profunda con nosotros mismos y con otros. Cada instante de presencia es un paso hacia una sexualidad más plena y liberadora.
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